#veoveo: Un viaje en tren

Ir en auto y volver en tren es una opción interesante cuando las distancias son grandes. Uno ya está cansado a la vuelta y con menos ganas de manejar y es una buena manera de seguir conociendo lugares nuevos, aunque sea de pasada. Nosotros lo hicimos cuando fuimos desde Inglaterra hasta Florencia en auto.

La empresa que realiza el servicio de trenes es holandesa, Autoslaaptrein, y funciona de abril a octubre. Sale los viernes desde Den Bosch (Holanda) y llega a Livorno, en la Toscana. Y los sábados hace el trayecto inverso. A la vuelta cruza el Valle del Rin, pero lamentablemente no pude verlo porque era de noche.

Nuestro plan era subir al tren en Livorno el sábado por la tarde. El viernes nos habían avisado que podrían haber problemas y el sábado a las 9 de la mañana lo confirmaron: el tren no podía llegar hasta Livorno porque se había inundado un túnel y no podía pasar. El tren salía de la ciudad lombarda de Alessandria, hacia donde nos dirigimos. Cruzamos los Alpes bajo una lluvia torrencial que no nos dejaba ver bien partes del camino. Ahí entendimos por qué el tren no podía pasar ¡algunos túneles tenían mucha agua!

Esperando la salida en la Estación de Alessandria

Esperando la salida en la Estación de Alessandria

Llegamos a Alessandria muchas horas antes de la partida y, encima, el tren salió retrasado. Había muchos autos pero eran para los trenes que iban a Dusseldorf y a Hamburgo. Nuestro tren estaba casi vacío, habrían unos veinte pasajeros. Como éramos pocos, decidieron darnos la cena gratis (que sale 35 euros). También prometieron, y cumplieron, devolver €60 por la molestia de ir a Alessandria.

Después de cenar, nuestra steward Christine, una holandesa muy simpática con un inglés excelente, armó las cuchetas y nos acostamos a dormir. Mi camita fue sorprendentemente cómoda. A pesar de ello, no dormí bien porque me despertaban los ruidos o las frenadas o las subidas y bajadas. En esos casos, parecía que me caía de la cama aunque apenas me movía unos milímetros.

Pasillo del tren

Pasillo del tren

Amanecimos en Alemania un domingo frío y nublado. Bordeamos el Rin, ancho y gris acero.  Pasamos por castillos, viñedos, y pueblitos casi perfectos: limpios, ordenados, con jardines bien cuidados, las fachadas prolijamente pintadas. Lo bueno del tren es que me permite tener una idea de cómo es la vida en lugares que nunca volveré a ver y darme cuenta de que hay costumbres universales, como pasear el perro o andar en bici un domingo a la mañana.

Hicimos una parada en la estación de Colonia. ¡Qué ganas e bajar a explorar! Me conformé con ver la famosa catedral que está frente a la estación. Qué belleza imponente. Este video muestra cuando salimos de la estación:

Christine nos trajo la bandeja del desayuno y nos dijo que había que cambiar la locomotora por una holandesa al entrar a Holanda. Otra parada antes de llegar a Den Bosch.

Una vez en Den Bosch, tuvimos que esperar un buen rato, casi una hora, a que organizaran la salida de los autos del furgón. Otra vez me tentó salir de la estación y explorar pero no teníamos mucho tiempo. Nos quedaba el viaje a través de Holanda, Bélgica y el norte de Francia hasta Calais para subir al Eurotunnel ¡a otro tren!  y volver a Inglaterra.

El Alvis en el tren

El Alvis en el tren, ya en Den Bosch. Así viajan los autos.

 

El veo veo es un juego que jugamos un grupo de blogueros de viajes. Podés seguirlo en Twitter con el hashtag #veoveo y visitar los blogs de los demás participantes.
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14 Respuestas a “#veoveo: Un viaje en tren

  1. Muy buena idea lo de ir en auto y volver en tren! el primer mundo brinda todas las posibilidades, sólo hay que elegir!
    Tenés algún post sobre Holanda y Bélgica? estoy organizando mi viaje de agosto y me serían útiles tus impresiones como siempre.
    Besos

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    • Es verdad, el primer mundo ofrece de todo.

      No tengo nada de los Paises Bajos, solamente los cruzamos en auto. Lo único que te puedo decir es que las autopistas y rutas son un sueño y el campo es llano y muy prolijito.

      Eso sí, paramos en una estación de servicio belga y comí un waffle riquísimo!

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  5. Que interesante experiencia, además de una muy buena idea y aunque el primer mundo te ofrece muchas posibilidades en el tercero vivirás cosas que en el primero ni en sueños podrás vivir 😀

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  6. Como supe contar en mi veoveo, he llegado a la conclusión que no me gustan los viajes en tren pero si los trenes y este viaje me gusta!!! Nunca dormí en un camarote y debe ser una linda experiencia y se me ocurre que si viajara por Europa en tren me iría bajando en cada país y un par de días después me volvería a tomar el próximo tren.
    Te mando un abrazo y el deseo de buenos rumbos!!!

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